viernes, diciembre 23, 2005

El País Secreto

Aunque no existe prueba factual de lo que estoy a punto de escribir, ofrezco mi palabra de escritor* para poder aseverar las relaciones con el pais secreto.

Suele hablarse de paises secretos en juegos de costumbrismo, donde todo existe y es sólo un asunto de lenguaje la construcción de una realidad atrayente. Juegos íiricos y en su mayoría evidentes, quizá perfectamente creibles: la provincia es un país secreto. Aunque no tengo razones para contradecir esto (salvo por derecho mi innegable escepticismo) si puedo hablar de algo más real y menos físico.

Desde siempre han existido tierras, aires o aguas que han guardado civilizaciones. Todas ellas conservan mismos modelos aunque los tergiversen de maneras monstruosas (arquitectura, religion, etc.) salvo una que todos hemos podido observar y no atrevemos a relatar; debo admitir que en estas abstenciones la memoria juega un papel importante:

"...Son una raza digna de una minuciosa observación, tan distintos de nosotros que sin duda podriamos llamarles con algún adjetivo que denotara, con cuanta repugnancia rechazamos lo que nos parece grotescamente inconcebible: desorden, desequilibrio por nombrar algunos, aunque en realidad solo es una apariencia.

Caminan usualmente muy rápido y solo en pocas ocasiones se detienen a un paso más lento, donde parecen ejercitar la mente. Sus rostros afilados poseen un aspecto de determinación esencial; jamás he visto individuo de nuestra raza con un rostro parecido aún en la misma actitud. Su cuerpo les permite una versatilidad increíble: manos dispares, una de ellas muy fina y simultáneamente fuerte, con movimientos que son enormemente precisos. La otra es grande y de apariencia torpe, sirve como una herramienta de trabajos fuertes; fue capaz de cargarme. En cuanto a sus piernas y pies son ligeramente acuosos, esto puede verse mientras corren, ya que lo hacen a gran velocidad.

La arquitectura tan elemental de sus pequeñas ciudades es completamente desigual, amorfa (quiza ellos no conozcan de simetria o este orden "amorfo" sea el verdadero para ellos) pero a la vez funcionales. Dentro de estos edificios usados en su mayoría como hogares, viven individuos – que a diferencia de nosotros – son de distintos colores.

Hay una ausencia de centros masivos de congregación, no encontré templos ni juntas similares a las que nosotros relacionamos con los dioses. Tal vez han entendido que no necesitan de un orden, por ello tampoco conocen un Dios; inmediatamente puede verse que no lo necesitan.

El siguiente día es algo tan lejano que no puede incomodarles. Resultan muy afables entre si, no conocen de indiferencia. Pero tampoco de letras, al parecer no hay ánimo o necesidad de convencer a nadie o divulgar ideas. Todo funciona con un difuso (solo para nosotros) e inquebrantable orden.

Sus capacidades se acomodan – como las nuestras- a sus necesidades. Así viven en la más precisa utopía. Es ahora cuando las palabras de Moro parecen estorbar. ¿Qué hay detras del respeto mutuo? ¿Sumisión? y despues ¿Ignorancia?...Seguramente es vaga la manera de referirme al intelecto de esta raza. Ver hecho realiad este mundo de perfectas relaciones, solidaridad y ausnecia de sufrimiento ha sido algo terrible al conocer sus consecuencias "**

*La belleza de mentir.
**Extracto de las anotaciones del Dr. Oniris. en su volumen metafísico acerca del poder de creacion de los sueños.

2 comentarios:

Arbusto dijo...

"Tal vez han entendido que no necesitan de un orden, por ello tampoco conocen un Dios"

Muy bueno (todo).

Fernando dijo...

Gracias Don Ezequiel.